La mediación familiar con dimensión empresarial: cuando el negocio y la familia se mezclan
La empresa familiar española es un universo de complejidad única: es simultáneamente una unidad de negocio con objetivos económicos y una red de vínculos afectivos entre sus miembros. Cuando surge el conflicto —y en la empresa familiar el conflicto es inevitable cuando conviven varias generaciones con intereses distintos—, su resolución no puede hacerse solo desde la dimensión empresarial o solo desde la dimensión familiar: ambas dimensiones están entrelazadas y cualquier solución que ignore una de ellas está condenada al fracaso. El conflicto entre el fundador que no quiere soltar el control y el heredero que considera que ha llegado su momento, la disputa entre hermanos sobre el reparto de dividendos cuando uno trabaja en la empresa y el otro no, o el conflicto entre la segunda y la tercera generación sobre la necesidad de profesionalizar la gestión son situaciones que requieren una aproximación específica que combine la mediación familiar con el asesoramiento empresarial y jurídico.
El mediador en la empresa familiar: qué puede conseguir y qué no
El mediador especializado en empresa familiar puede conseguir cosas que el abogado, el consultor de estrategia y el psicólogo no pueden conseguir por separado: crear un espacio de conversación seguro donde los miembros de la familia empresaria puedan expresar sus intereses reales más allá de sus posiciones declaradas, identificar los puntos de acuerdo que existen incluso en las situaciones de máximo conflicto, y facilitar la construcción de acuerdos que tengan en cuenta simultáneamente la sostenibilidad del negocio, la equidad entre los herederos y la preservación de los vínculos familiares. Lo que el mediador no puede hacer —y aquí está la diferencia con una mediación puramente privada— es sustituir al asesor fiscal y jurídico en el análisis de las consecuencias legales y tributarias de los acuerdos. Un acuerdo de mediación sobre la transmisión de participaciones familiares que no considere sus implicaciones en el ISD, en el IRPF del transmitente o en el Impuesto sobre el Patrimonio puede generar sorpresas fiscales muy desagradables meses después de la firma. Por eso, la mediación en empresa familiar funciona mejor cuando las partes cuentan con sus propios asesores jurídico-fiscales que participan como expertos de parte en el proceso. LRB Tax y Legal actúa como asesor jurídico-fiscal de parte en procesos de mediación de empresa familiar, calculando el impacto fiscal de cada propuesta de acuerdo y diseñando alternativas que sean fiscalmente eficientes para todos los miembros de la familia. Para la valoración de las participaciones que sirve de base objetiva para la mediación, ValiTax elabora informes periciales independientes de valoración que ambas partes pueden utilizar como punto de partida neutral en la negociación.