Mediación mercantil

Conflictos contractuales y con proveedores

Un incumplimiento no siempre significa que la relación esté muerta. Muchas veces solo significa que nadie ha sentado a las partes a hablar con alguien neutral delante.

Situaciones que atendemos

  • Incumplimiento de las obligaciones contractuales por cualquiera de las partes: plazos, calidades, volúmenes, exclusividades.
  • Discrepancias en la ejecución: alcance de lo pactado, modificaciones no documentadas, trabajos adicionales no presupuestados.
  • Penalizaciones y cláusulas penales cuya aplicación se discute.
  • Resolución anticipada del contrato y liquidación de la relación.
  • Contratos de distribución, agencia y suministro, incluida la indemnización por clientela.
  • Conflictos con proveedores estratégicos en los que la continuidad del suministro es más valiosa que la reclamación.
  • Contratos de obra y servicios: defectos, retrasos, certificaciones y liquidaciones finales.

La pregunta que conviene hacerse antes de demandar

¿Cuánto vale la relación que estoy a punto de romper? En muchos conflictos mercantiles, el importe en disputa es una fracción de lo que la relación comercial genera en un año. Litigar por 30.000 euros con un proveedor que factura 400.000 anuales y del que dependen tres líneas de producto es, casi siempre, una mala operación aunque se gane.

La mediación permite separar dos cosas que en el conflicto aparecen mezcladas: la liquidación del pasado —quién debe qué— y el diseño del futuro —cómo seguimos, si seguimos—. Un juez solo puede pronunciarse sobre la primera.

Soluciones que solo caben en una negociación

Compensación parcial de la deuda con suministro futuro. Renegociación de precios a cambio de un compromiso de volumen. Calendario de pago ligado a hitos de entrega. Reformulación de las penalizaciones para el resto de la vigencia. Ninguna de estas salidas está al alcance de una sentencia, y todas son habituales en un acuerdo de mediación.

Y si la relación sí está rota

También entonces el MASC tiene función. En ese escenario el objetivo no es salvar el contrato sino salvar el plazo: cumplir el requisito de procedibilidad con un documento sólido, en el menor tiempo posible, para que la demanda se admita sin incidencias. Para eso está la sesión con acta de intento, que se resuelve en días.

Y si la otra parte ni siquiera comparece, la certificación de no comparecencia cumple igualmente el requisito y documenta una conducta que el tribunal puede valorar al resolver sobre las costas.

El contexto que ha multiplicado estos conflictos

La digitalización acelerada de la relación entre empresas —facturación electrónica, sistemas de verificación, trazabilidad documental de las operaciones— ha hecho aflorar discrepancias que antes se resolvían por vía informal o directamente no se detectaban: fechas de entrega que no coinciden con las registradas, conceptos facturados que no encajan con lo pactado, condiciones aplicadas sin soporte documental.

El resultado es más litigiosidad mercantil de importe medio, exactamente el tipo de conflicto para el que la mediación funciona mejor: cantidad relevante pero no astronómica, relación comercial con recorrido y ninguna de las partes con interés real en un pleito de dos años.

Cómo lo hacemos

Citamos a la parte requerida con el objeto de la controversia delimitado por escrito —lo que en sí mismo ya ordena la discusión—, celebramos la comparecencia por videoconferencia con salas privadas y levantamos acta. Todo el proceso se gestiona por correo electrónico y sin desplazamientos. Ver la metodología.

Preguntas frecuentes

Sobre conflictos contractuales

Mi contrato tiene cláusula de sumisión a los tribunales de otra ciudad. ¿Afecta al MASC?

No. El MASC es extrajudicial y se celebra por videoconferencia, de modo que el fuero pactado es irrelevante para el trámite previo. Sí lo será, obviamente, para la demanda posterior si no hay acuerdo.

¿Puedo reclamar y a la vez seguir trabajando con ese proveedor?

Es precisamente uno de los escenarios donde la mediación aporta más valor. Permite liquidar la discrepancia del pasado y, al mismo tiempo, pactar las condiciones de continuidad, en un marco confidencial que no deja el conflicto por escrito en un procedimiento público.

¿Y si el contrato ya prevé una mediación obligatoria?

Entonces hay que cumplirla antes de acudir al juzgado o al arbitraje, con independencia del requisito legal. Muchas cláusulas escalonadas designan además institución o procedimiento; lo revisamos en el estudio de viabilidad para ajustarnos a lo pactado.

¿Hace falta que aporte todo el contrato?

Es útil para delimitar bien el objeto, pero puedes designar documentos que no se incorporen al expediente. Todo lo aportado queda amparado por la confidencialidad y es inadmisible como prueba en un proceso posterior.

¿Cuánto tarda?

Una sesión con acta de intento se resuelve en unos diez días desde la aceptación del presupuesto. Una mediación completa que busque acuerdo, entre tres y seis semanas.

Inicia tu MASC hoy, sin salir de tu despacho

Escríbenos con una descripción breve del conflicto y los datos de la otra parte. Te confirmamos la viabilidad, te enviamos presupuesto cerrado y cursamos la citación por videoconferencia.

Todo el proceso se gestiona por correo electrónico: Contacto@LRB.es
Escríbenos