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Mediación mercantil: cómo resolver disputas comerciales entre empresas preservando la relación

La mediación mercantil como alternativa al litigio comercial

Las disputas comerciales entre empresas —incumplimientos de contrato, reclamaciones de cantidad, conflictos sobre la interpretación de cláusulas, disputas sobre la calidad de los productos o servicios— son inevitables en el tráfico empresarial. La pregunta no es si van a producirse, sino cómo gestionarlas cuando ocurren. El litigio ante los juzgados mercantiles es la vía más conocida pero no siempre la más adecuada: un proceso judicial en primera instancia puede durar entre dos y cuatro años, genera costes directos elevados (abogados, procuradores, peritos, tasas) e indirectos todavía mayores (tiempo directivo dedicado al proceso, daño a la relación comercial, incertidumbre sobre el resultado), y su resultado —la sentencia— puede ser apelado por la parte perdedora, extendiendo el conflicto durante años adicionales.

La mediación mercantil, regulada en España por la Ley 5/2012 y por el Real Decreto 980/2013, es una alternativa que permite resolver estos conflictos en plazos de semanas o pocos meses, con costes significativamente menores, de forma confidencial —todo lo que se dice en el proceso de mediación no puede utilizarse posteriormente en un proceso judicial— y, sobre todo, llegando a un acuerdo que ambas partes han construido y aceptado voluntariamente, lo que facilita enormemente su cumplimiento. El acuerdo de mediación elevado a escritura pública tiene la misma fuerza ejecutiva que una sentencia judicial, por lo que si una de las partes no lo cumple, la otra puede ejecutarlo directamente ante los tribunales sin necesidad de un nuevo juicio sobre el fondo del asunto.

Tipos de conflictos mercantiles más adecuados para la mediación

La mediación mercantil es especialmente adecuada cuando las partes tienen una relación comercial en curso que quieren preservar —proveedor-cliente, socio-socio, franquiciador-franquiciado—, cuando el tiempo de resolución es un factor crítico —una disputa que bloquea la ejecución de un contrato en curso—, cuando la confidencialidad es importante —disputas en sectores donde la publicidad del conflicto causa daño reputacional—, o cuando el objeto del conflicto es de naturaleza técnica o comercial más que estrictamente jurídica. Por el contrario, la mediación es menos adecuada cuando existe un desequilibrio de poder muy marcado entre las partes, cuando una de las partes no tiene ningún incentivo para llegar a un acuerdo (porque sabe que perderá el juicio pero quiere ganar tiempo), o cuando el conflicto implica cuestiones de orden público o derechos indisponibles. Para el asesoramiento sobre la estrategia óptima de resolución de conflictos comerciales —mediación, arbitraje o litigio— y para la gestión de los aspectos jurídicos y fiscales del acuerdo de mediación, LRB Tax y Legal asesora a empresas en la resolución de conflictos mercantiles, desde el análisis de la fortaleza jurídica del caso hasta la negociación y formalización del acuerdo. Cuando el conflicto gira en torno al incumplimiento de contratos con impacto económico significativo, ValiTax elabora informes periciales de cuantificación del daño económico causado por incumplimientos contractuales, que sirven de base objetiva para la negociación en mediación mercantil.

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