Guía completa

¿Qué son los MASC?

Medios adecuados de solución de controversias: qué son exactamente, en qué consisten, qué tipos existen, cuándo son obligatorios y cómo se acredita el intento ante el juzgado.

La definición, en una frase

Un MASC es cualquier actividad negociadora reconocida legalmente a la que las partes de un conflicto acuden de buena fe con el objetivo de encontrar una solución sin necesidad de que la decida un juez. Las siglas responden a medios adecuados de solución de controversias, y sustituyen a la denominación clásica de «medios alternativos de resolución de conflictos» con un matiz deliberado: la ley ya no los presenta como una alternativa marginal al proceso, sino como la vía adecuada —la primera que hay que recorrer— para una parte importante de la litigiosidad civil y mercantil.

Ese cambio de nombre no es cosmético. Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, acreditar que se ha intentado un MASC es, con carácter general, condición para que el juzgado admita a trámite una demanda civil o mercantil. Lo que antes era una opción cultural o estratégica pasó a ser un trámite obligatorio con consecuencias procesales directas.

Lo esencial en cuatro líneas

Antes de demandar en el orden civil o mercantil hay que intentar negociar. Ese intento se documenta. El documento se acompaña a la demanda. Sin él, el juzgado requiere de subsanación y, si no se subsana, inadmite.

En qué consisten realmente

Un MASC no es un juicio en miniatura ni un arbitraje encubierto. En la mayoría de sus modalidades nadie decide por las partes: se abre un espacio estructurado y confidencial para que las partes exploren si existe una salida negociada. Puede desarrollarse:

  • Sin tercero neutral, mediante negociación directa entre las partes o entre sus abogados.
  • Con un tercero neutral que facilita la conversación sin imponer nada —el mediador—, o que emite un pronunciamiento técnico o una propuesta —el experto independiente, el conciliador—.

Lo que la ley exige, en cualquier caso, es que la actividad sea real y de buena fe. No basta con enviar un correo genérico ni con reclamar el pago de una factura: hay que identificar con precisión el objeto de la controversia, dirigir la comunicación efectivamente a la otra parte y dejar constancia de que existió una propuesta o una convocatoria a negociar.

Qué caracteriza a un MASC

  • Voluntariedad en el acuerdo, obligatoriedad en el intento. Nadie está obligado a pactar; sí a haber intentado la negociación antes de demandar.
  • Confidencialidad. Lo tratado no puede aportarse después como prueba, salvo las excepciones tasadas que prevé la ley.
  • Buena fe. Es un principio jurídico con consecuencias: su ausencia puede valorarse al resolver sobre las costas.
  • Neutralidad e imparcialidad del tercero. Cuando interviene un mediador, no asesora a ninguna parte ni propone soluciones que favorezcan a una de ellas.
  • Documentación del intento. Sin documento no hay acreditación, y sin acreditación no hay admisión de la demanda.

Qué se considera un MASC

La ley no impone un único cauce: reconoce varias fórmulas y deja que las partes elijan la que mejor encaje con el conflicto. Las principales son la mediación, la conciliación privada, la oferta vinculante confidencial, la opinión de experto independiente, el derecho colaborativo y la negociación directa entre abogados. Cada una tiene un perfil de uso distinto y un coste distinto.

La mediación es la que ofrece mayores garantías cuando la relación entre las partes está deteriorada, porque introduce a un tercero acreditado que ordena la conversación, controla la confidencialidad y expide un acta cuya solvencia formal rara vez se discute. Comparamos las seis modalidades aquí.

ModalidadInterviene un terceroEspecialmente indicada para
MediaciónSí, mediador acreditadoConflictos con relación deteriorada o vínculo que interesa conservar: socios, familia, contratos de tracto sucesivo.
Conciliación privadaSí, conciliadorControversias en las que se busca que un tercero proponga activamente una solución.
Oferta vinculante confidencialNoReclamaciones líquidas y bien definidas en las que una parte quiere cerrar con una propuesta firme.
Opinión de experto independienteSí, expertoDiscrepancias esencialmente técnicas: valoraciones, cuentas, defectos constructivos, cálculos.
Derecho colaborativoNo, pero con abogados dedicadosConflictos complejos en los que ambas partes se comprometen a no litigar con los mismos letrados.
Negociación directa entre abogadosNoAsuntos con letrados ya designados y buena disposición mutua.

¿A quién afecta?

A prácticamente cualquiera que se plantee un pleito civil o mercantil. En la práctica, los perfiles que más lo notan son:

  • Empresas y autónomos que reclaman facturas impagadas, discuten un contrato con un proveedor o quieren resolver una relación comercial.
  • Socios de sociedades en situación de bloqueo, discrepancia sobre la gestión o salida de la sociedad.
  • Propietarios e inquilinos con rentas impagadas, obras, fianzas o resolución del arrendamiento.
  • Herederos con particiones bloqueadas o desacuerdos sobre la valoración y el reparto de bienes.
  • Despachos de abogados que necesitan cumplir el trámite por sus clientes y no tienen mediador acreditado en plantilla.

Quedan fuera materias completas —penal, laboral, concursal, asuntos frente a la Administración— y determinados procedimientos concretos. El listado está en materias y procedimientos excluidos.

Qué gana quien lo hace bien

Es tentador ver el MASC como un peaje burocrático más. Quien lo aborda así suele acabar con un documento débil que el juzgado cuestiona. Quien lo aborda bien obtiene tres cosas:

  1. Una demanda que se admite sin incidencias. El documento acreditativo es sólido, identifica el objeto de la controversia y no deja dudas sobre a quién se citó.
  2. Una posición favorable en costas. Si la otra parte se negó injustificadamente a negociar, eso queda documentado y el tribunal puede valorarlo. Aquí explicamos cómo.
  3. Una posibilidad real de acuerdo. Un porcentaje nada despreciable de conflictos se cierra en la primera comparecencia, simplemente porque nadie había sentado a las partes a hablar con un tercero delante.

Cómo lo resolvemos en MASConline

Celebramos todo el procedimiento por videoconferencia. Cursamos la citación de forma fehaciente, identificamos a los intervinientes antes de la sesión, dirigimos la comparecencia como mediador inscrito en el Registro del Ministerio, levantamos acta y la entregamos firmada electrónicamente a cada parte y a sus letrados. Si la parte requerida no responde o no acude, expedimos la certificación de no comparecencia con toda la trazabilidad de la citación.

Ver la metodología paso a paso · Consultar honorarios

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre los MASC

¿MASC y mediación son lo mismo?

No exactamente. La mediación es uno de los MASC, probablemente el más conocido y el que ofrece mayores garantías formales, pero no el único. También son MASC la conciliación privada, la oferta vinculante confidencial, la opinión de experto independiente, el derecho colaborativo y la negociación directa entre abogados. Todos sirven para cumplir el requisito de procedibilidad; no todos ofrecen la misma solidez documental.

¿Los MASC son obligatorios o voluntarios?

Es obligatorio intentarlo, no es obligatorio acordar. Nadie puede ser forzado a firmar un acuerdo que no quiere. Lo que exige la ley es que, antes de acudir al juzgado en materia civil o mercantil, se haya intentado de buena fe una solución negociada y se pueda acreditar documentalmente ese intento.

¿Vale cualquier burofax como MASC?

Es arriesgado confiarlo todo a un burofax de reclamación. Un requerimiento de pago no es, sin más, una actividad negociadora: los juzgados vienen exigiendo que la comunicación identifique el objeto de la controversia, contenga una propuesta o convocatoria real a negociar y acredite que se dirigió efectivamente a la otra parte. Un acta expedida por un tercero neutral acreditado deja mucho menos margen a la discusión.

¿Qué pasa si presento la demanda sin haberlo intentado?

El tribunal advertirá la falta del documento acreditativo y concederá plazo para subsanar. Si no se subsana, la demanda se inadmite. En términos prácticos eso significa perder semanas o meses y, en asuntos próximos a la prescripción, puede significar perder el derecho.

¿Puedo hacerlo yo mismo sin abogado ni mediador?

La ley permite la negociación directa entre las partes, de modo que técnicamente es posible. Ahora bien, el documento que se genere tendrá que resistir el examen del juzgado por sí solo, sin la firma de un tercero neutral que respalde lo ocurrido. Cuando el asunto tiene valor económico o la relación con la otra parte es hostil, la relación coste-riesgo casi siempre aconseja acudir a un mediador acreditado.

Inicia tu MASC hoy, sin salir de tu despacho

Escríbenos con una descripción breve del conflicto y los datos de la otra parte. Te confirmamos la viabilidad, te enviamos presupuesto cerrado y cursamos la citación por videoconferencia.

Todo el proceso se gestiona por correo electrónico: Contacto@LRB.es
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